Ejercicios para cada hora del dia

Cuando ya has conocido tu ritmo biológico puedes comenzar a aplicarlo a tu rutina de ejercicios. Te habrás dado cuenta que hay ciertas horas del día en las que estás más dispuesto a realizar determinadas actividades, sean físicas o mentales. Lo curioso es que el mejor horario para ejercitarte no siempre responde a los deseos de tu reloj biológico.

En general, hay horas en las que el cuerpo se encuentra mejor preparado aquí es donde entran los ejercicios para cada hora del dia , la actitud de cada persona juega un papel muy importante. Quizá siempre habías pensado que puedes trabajar mejor en las noches, y no sabrás si ése es "tu horario" hasta que no experimentes un poco...

Te ayudamos a encontrar el horario ideal y aprovecharlo al máximo. Primero, identifica qué es lo que quieres hacer con tu cuerpo, y luego selecciona la hora para efectuarlo:

Los mejores ejercicios para cada hora del dia

Ejercicios para cada hora del dia

En las mañanas. Si lo que buscas es tener una rutina consistente, entonces te recomendamos hacer ejercicio en las mañanas, antes de distraerte o cansarte durante todo un día de trabajo. Biológicamente, no es la hora en la que el cuerpo tiene mayor poder, pero puede muy bien con el ejercicio. En las mañanas, el cuerpo está produciendo suficiente testosterona y cortisol, que ayudan a mantener la masa muscular y a lidiar con el estrés físico y mental respectivamente. Aparte de que el cuerpo está retomando su temperatura y preparándose para la actividad física.

En la tarde. Si tomas muy en serio el entrenamiento, quieres aumentar peso o bus­cas romper tus límites, entonces lo que más te conviene es ejercitarte por las tardes (al medio día). El cuerpo tiene mayor poder y reacciona mejor al esfuerzo.

Por las noches. Si estás en buena forma o comienzas una rutina de ejercicios, puedes hacerlo por las noches. Es la mejor hora para el ejercicio ligero minimiza el impacto de una cena fuerte y te ayuda a descansar mejor.

Más allá de los imperativos biológicos, se encuentra la rutina que te has o te han impuesto. Más que de "encontrar", se trata de "buscarte" el tiempo necesario para ello, e insertarlo en tu rutina diaria.

Checa tu agenda. Te darás cuenta que, generalmente, tienes tiempo en las maña­nas, al medio día o en las noches. Lo más importante es que compares cuáles son los días y horarios que a lo largo de las sema­nas coinciden. Ése será un buen momento para dedicarlo al ejercicio.

Trabaja en diversos horarios. Por principio, olvídate de tu reloj biológico y tus ho­rarios de trabajo. Si comienzas con un programa de ejercicios, lo que debes hacer es practicarlo en diferentes horas del día.

Las primeras dos semanas, trabaja a primera hora del día; luego, inténtalo al medio día, y las últimas dos semanas, ejercítate después del trabajo. Habrá un momento en que vas a sentirte de la mejor forma. Continúa con ese horario: es "tu horario".

Si ninguno de ellos te sienta bien, sigue trabajando, pero altérnalos consecutivamente; va a llegar un momento en el que uno de ellos te hará sentir mejor. Todos somos diferentes, y de esta forma te darás cuenta qué horarios funcionan mejor para ti.